El primer día que te vi sentí algo, no se explicarlo con exactitud, lo único que puedo decir esque sentía algo nuevo dentro de mi, y cuando fuistes hacia mi y me comenzastes a hablar, fue mágico, algo me impulsaba a sonreir y no dejar de hacerlo.
A los pocos días empezastes a lllamarme cariño, a decirme que me querías... cosa que me encantaba y me llenaba de vida.
Al siguiente dia no me dirigistes la palabra con lo cual me partió el corazón y me hacia sentir mal y sin vida.
Al otro día me volvistes a hablar, a hacerme acaricias en el pelo... Y sin esperarlo, me diste un beso...y me dijiste que nunca me ibas a dejar, que ibas a estar a mi lado para siempre, que me amabas... me sentí tan bien que a la vez sentia algo de miedo. A partir de ese momento pense que todo iba a ser diferente, que ibamos a estar siempre juntos y que nada nos iba a separar.
Pasaron los días y todo había cambiado, como yo pensaba que iba a pasar, pero lo que no pensé es que iba a cambiar de tal modo en el que ya no me hablarías, ni me dirias te quiero, ni me acariciarias y ni siquiera me saludarias...Y desgraciadamente ya comprendi aquel miedo que senti después de ese maravilloso beso que me diste, a partir de ahi supe que para ti yo era un simple juego, y para mi tú eras todo lo contrario, para mi eras mi vitamina de todas los días, mi mariposa en el estomago, la persona que describía en todas las paginas de mi diario...
Pero a pesar de que no me hables ni quieras nada conmigo, no se porque no te puedo guardar rencor y sigo pensando que ese beso fue el mejor de mi vida, porque al fin y al cabo tu me hicistes sentir ese sentimiento tan fuerte que se llama amor...
Daría todo lo que fuese para que pensases igual que yo...
En el día de hoy solo te quiero decir una cosa... Gracias por ilusionarme con falsas palabras que no ibas a cumplir, solo te pido y me conformo con que madures y no le hagas esto a nadie más, porque el dolor que siento no se lo deseo a nadie...